Resumen
Esta revisión sistemática analiza en qué medida la ansiedad social y el apego inseguro (ansioso y evitativo) actúan como predictores o como mediadores del FOMO en adultos jóvenes (18-30 años). Siguiendo el protocolo PRISMA 2020, se sintetizaron 20 estudios empíricos publicados entre 2010 y 2026, obtenidos de cinco bases de datos (PubMed, WoS, Scopus, PsycINFO y SciSpace) y evaluados mediante la herramienta ROBINS-I. Los resultados identifican al apego ansioso como el predictor más robusto (β entre 0,33 y 0,53), seguido de la ansiedad social, mientras que el apego evitativo mostró asociaciones inconsistentes. La intolerancia a la incertidumbre y la insatisfacción de necesidades psicológicas emergieron como mediadores clave. Se concluye que el FOMO es un fenómeno clínico arraigado en la vulnerabilidad relacional y el miedo a la evaluación negativa. Las intervenciones deben priorizar la seguridad del apego y la regulación emocional sobre la mera restricción tecnológica.
.png)
