Resumen
Si bien el sistema educativo tradicional se basaba en el aprendizaje memorístico de conocimientos, depositados fundamentalmente en el profesor y los libros de texto, en la actual Sociedad del Conocimiento la información se halla al alcance de cualquiera, cobrando mayor importancia la capacidad para su obtención, selección, análisis e interpretación, así como su aplicación a los cometidos que pretendamos desarrollar en nuestra vida personal, social y/o profesional. Desde el ámbito de la empresa se aporta al ámbito educativo el concepto de competencia, entendido como conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes necesarios para desarrollar determinadas actividades, orientado a la aplicación de los saberes adquiridos. Siendo así, la legislación se ocupa de establecer una relación de competencias consideradas de interés a desarrollar en los alumnos desde la escuela. Este trabajo, pretende realizar una reflexión en torno a las competencias que consideramos ligadas a la concepción del alumno como persona, entendiendo que el sistema educativo no pretende sino el desarrollo del alumno como tal. Con el desarrollo de estas competencias en el alumno desde el sistema educativo, podremos contribuir a una sociedad de personas capaces de determinar su propio proyecto personal (que atienda a su singularidad y personalidad), de personas conscientes de pertenecer a una sociedad, de vivir en sociedad y de contribuir a su mejora y de personas capacitadas para el desempeño de una profesión. Personas, en definitiva preparadas y felices. El desarrollo de estas competencias irá ligado a metodologías operativas y participativas, que lejos de la memorización de lo explicado por el profesor, pretenden que sea el alumno quien llegue a sus propias conclusiones.
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