Resumen
La exigencia primaria de la concordia es la veracidad, indica Julián Marías. Las opiniones son múltiples y pueden ser erróneas; si son errores sin más, visiones desacertadas, omisiones de algo que se pasa por alto, exageraciones de algo verdadero, la veracidad no padece gravemente y tiene remedio: se puede mostrar el error y hacer que se corrija y rectifique. Otra cosa es la mentira, la desfiguración deliberada y consciente de la verdad, la perversión de la palabra. Eso hace un daño irreparable, viola los derechos de la realidad, causa heridas incurables a la convivencia —subraya—. «Si se examinaran con algún detalle los grandes males que han afligido a la humanidad, se vería cómo en el origen está casi siempre la mentira».
Colecciones
Cargando...
Página completa del ítem
.png)
