Resumen
En este trabajo se analizan de forma comparativa tres de los patrones dietéticos más estudiados y prevalentes en el contexto de enfermedad cardiovascular: dieta mediterránea, dieta vegetariana y dieta cetogénica. A partir de una revisión sistemática de la literatura científica actual, se examina el impacto que presentan sobre tres de los principales factores de riesgo modificable: hipertensión arterial, diabetes mellitus 2 y dislipemia. La dieta mediterránea continúa siendo la más respaldada científicamente en la actualidad, gracias a ser beneficiosa para los tres factores de riesgo (mejora perfil lipídico, tensión arterial y mejor control glucémico), además, es la que presenta mayor adherencia y sostenibilidad. La dieta vegetariana, aunque presentando también beneficios sobre el perfil lipídico y tensión arterial, necesita un mejor ajuste y control por la posibilidad de déficits de vitamina B12, hierro y ácidos grasos omega 3, llegando incluso a precisar suplementación en algunos casos. Es una alternativa válida cuando por preferencias personales se prefiera no hacer consumo de alimentos animales. Finalmente, la dieta cetogénica, aunque demostrando efectos beneficiosos a corto plazo sobre pérdida de peso y control glucémico, es la más controvertida debido a su efecto negativo sobre los lípidos y a su adherencia a largo plazo. Se concluye con que a día de hoy no existe un patrón alimentario ideal, sino que la elección debe hacerse de forma individual según las características del paciente. Se resalta la importancia de promover la nutrición de precisión, así como de complementar la alimentación con otros aspectos como el estilo de vida o el deporte.
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