Resumen
La continua transformación que atraviesan las universidades exige una reconfiguración de sus estructuras, enfoques pedagógicos y objetivos, así como de las interacciones que mantienen con la sociedad. El aprendizaje-servicio se constituye en un enfoque pedagógico que favorece el progreso de las competencias transversales en sus tres dimensiones: instrumental, interpersonal y sistémica. El objetivo fue conocer el impacto de la participación en proyectos de aprendizaje-servicio en la responsabilidad social del estudiantado universitario mediante el análisis del progreso de sus competencias transversales. Se empleó una metodología cuantitativa de tipo cuasi experimental, con un diseño descriptivo e inferencial, transversal y de carácter nomotético. Este enfoque permitió analizar las diferencias en competencias transversales del estudiantado universitario antes y después de participar en un proyecto de aprendizaje-ser[1]vicio. La muestra estuvo compuesta por 1867 estudiantes, distribuidos en dos grupos: 1128 en la fase pretest y 739 en la fase postest. Para la recogida de datos se utilizó la Escala de Competencias Transversales del Cuestionario de Evaluación de Competencias Transversales de Grado (CECTGRA). La hipótesis nula planteaba que no existían diferencias significativas entre las puntuaciones pretest y postest en las variables ordinales, considerando un nivel de significación de p < 0.05 para su rechazo. Se concluye que la participación del estudiantado universitario en proyectos de aprendizaje-servicio ha tenido un impacto significativo en la mayor parte de las dimensiones que configuran sus competencias transversales y que la implicación del alumnado en acciones que derivan de este enfoque pedagógico supone un impulso para la responsabilidad social, y contribuye a la formación de un perfil favorable para la construcción de una ciudadanía democrática y plural, que reflexiona sobre su rol en la sociedad.
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