Resumen
katie MitcHell (HerMitage, 1964) me comentaba en una entrevista previa al estreno de Orlando (2019) su abisal atracción hacia lo imposible, hacia todo aquello que empuje la forma teatral más allá de su zona de confort, expresión en boga que encierra esa pulsión intrínsecamente humana hacia la autoconservación, hacia la preservación del status quo a cualquier precio. Contra esta tendencia complaciente, que no pocas veces esconde un afán protector de los privilegios de las minorías, se alza la voz feminista de una de las creadoras más influyentes de la escena contemporánea. La directora no concibe el teatro sin catarsis, como efecto purificador y liberador que incite a la compasión o al horror ante las atrocidades pasadas y presentes, siempre con el propósito de conectar al espectador teatral con su propia sensibilidad y su pensamiento crítico como herramientas de cambio.
Colecciones
Coste de Acceso Abierto
Página completa del ítem
.png)
