<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" version="2.0">
<channel>
<title>nº 79-80, julio-diciembre 1962</title>
<link>https://reunir.unir.net/handle/123456789/8841</link>
<description/>
<pubDate>Sat, 02 Nov 2024 06:14:41 GMT</pubDate>
<dc:date>2024-11-02T06:14:41Z</dc:date>
<item>
<title>"Lideres"</title>
<link>https://reunir.unir.net/handle/123456789/8848</link>
<description>"Lideres"
Toribio Losa, Sor María Del Carmen
El presente trabajo desarrolla las principales teorías de liderazgo. Tres son las posibles teorías que se han aceptadas por los distintos sociólogos y psicólogos:&#13;
&#13;
Teoría interactiva.&#13;
Teoría del rasgo unitario.&#13;
Teoría de la constelación de rasgos.
Submitted by Administrador Re-UNIR Re-UNIR (reunir@unir.net) on 2019-08-09T07:44:36Z
No. of bitstreams: 1
7 Lideres.pdf: 1067744 bytes, checksum: 9dc58d21f4cf413307c7daab588a4677 (MD5); Made available in DSpace on 2019-08-09T07:44:36Z (GMT). No. of bitstreams: 1
7 Lideres.pdf: 1067744 bytes, checksum: 9dc58d21f4cf413307c7daab588a4677 (MD5)
</description>
<guid isPermaLink="false">https://reunir.unir.net/handle/123456789/8848</guid>
</item>
<item>
<title>Un método para la enseñanza del dibujo</title>
<link>https://reunir.unir.net/handle/123456789/8847</link>
<description>Un método para la enseñanza del dibujo
Garrido Rújula, Carlos
Al igual que el hombre primitivo, el niño dibuja para expresarse y utiliza esquemas en lugar de dibujos acabados. Ya sabemos la correlación que existe entre expresión y pensamiento, y sabemos también que en la escuela se lleva al niño al mundo mental por medio de la expresión. Expresión que cuando el niño llega a la escuela casi se reduce a la verbal, pues de la gráfica, generalmente, no tiene más que su pasión por el dibujo.&#13;
&#13;
La expresión verbal, poco a poco, entra dentro de las normas de la lógica adulta; pero no así el dibujo. El niño continúa dibujando así porque no lo sabe hacer de otra manera, no porque así lo vea él. El niño se ha tenido que buscar su esquema y éste es el que utiliza, pero si tuviera otro esquema más lógico, éste es el que usarla.&#13;
&#13;
Cuando un niño dibuja un objeto, esta representación es siempre inferior al conocimiento que del objeto tiene y ello ocurre por la falta de medios técnicos de expresión que posee. Para ir corrigiendo esto, lo qué hay que hacer, sobre todo, es ofrecer libertad, ocasión y material para que sean realizadas. Los niños deben tener siempre abundancia de papel, lápices blandos, negros y de colores para que en el Intervalo de los ejercicios dibujen cuanto quieran y se les ocurra, sin imponerles otros motivos. Esto, además de ser un descanso intelectual, va dando el dominio de los medios técnicos.&#13;
&#13;
El niño, cuando llega a la escuela, ya lleva su dibujo (él que ha hecho en paredes, suelo, etc.), que es con el que se inicia su labor escolar. El dibujo que nosotros comprendemos existe en el del niño, pero hay que descubrirlo y después elevarlo insertando en este dibujo-lenguaje el dibujo del natural, para llegar más tarde al de aplicación a las profesiones y aun al artístico.
Submitted by Administrador Re-UNIR Re-UNIR (reunir@unir.net) on 2019-08-09T07:41:31Z
No. of bitstreams: 1
6 Un Método para la Enseñanza.pdf: 1169542 bytes, checksum: 27081c1b4a4be796c5c747a8e7a1f75e (MD5); Made available in DSpace on 2019-08-09T07:41:31Z (GMT). No. of bitstreams: 1
6 Un Método para la Enseñanza.pdf: 1169542 bytes, checksum: 27081c1b4a4be796c5c747a8e7a1f75e (MD5)
</description>
<guid isPermaLink="false">https://reunir.unir.net/handle/123456789/8847</guid>
</item>
<item>
<title>Saber ver el arte</title>
<link>https://reunir.unir.net/handle/123456789/8846</link>
<description>Saber ver el arte
Bozal Fernández, V.
Casi todas las teorias del arte de algún interés encierran en sí una concepción sobre la visión del arte, tal sucede en Malraux, H. Read, Worrlnger, Fiedler, Wolfflin, etc. Tanto en el momento de la educación como en el de la teoría, visión y teoría han marchado íntimamente entrelazadas. El tema de la visión del arte, de cómo ha de verse, es, a nuestro entender, fundamental para pedagogos y teóricos del arte, porque la percepción artistica es el suelo fecundante de toda posible teoria, de toda reflexión o pensamiento objetivo posterior. Cualquier teoría se establece a partir de este suelo pre-reflexivo que es la percepción (esto sucede en todos los órdenes y no sólo en el de la teoría del arte), por ello una investigación sobre la visión concreta de las obras es el punto de partida, el primer supuesto que necesita aclaración en cualquier estética por abstracta que sea. En esta visión primera aprehendemos un sentido que posteriormente se desarrollará con la reflexión o se olvidará o sustituirá por otros pensamientos sobre lo visto venidos de fuera; en un pensamiento constituido básicamente por prejuicios, Juicios extraperceptivos, o teorías previas que ignoran su relación a la percepción. Es también éste un tema importante, porque supone una relación inmediata con el problema de la educación y el arte.
Submitted by Administrador Re-UNIR Re-UNIR (reunir@unir.net) on 2019-08-09T07:38:28Z
No. of bitstreams: 1
4 Formación y Humanismo Técnico.pdf: 1046568 bytes, checksum: a695709ecf796fd30088d792e1990f4a (MD5); Made available in DSpace on 2019-08-09T07:38:29Z (GMT). No. of bitstreams: 1
4 Formación y Humanismo Técnico.pdf: 1046568 bytes, checksum: a695709ecf796fd30088d792e1990f4a (MD5)
</description>
<guid isPermaLink="false">https://reunir.unir.net/handle/123456789/8846</guid>
</item>
<item>
<title>Formación y humanismo técnico</title>
<link>https://reunir.unir.net/handle/123456789/8845</link>
<description>Formación y humanismo técnico
Secadas Marcos, Francisco
Existe el riesgo denunciado de que un tecnicismo extremoso&#13;
amenace a la sustancia misma del hombre. Eso no supone&#13;
una negación del progreso, sino una cautela para la&#13;
debida asimilación de las nuevas condiciones creadas por la&#13;
técnica a la vida humana. En efecto, antes de la aparición&#13;
del progreso industrial el hombre vivía en directo contacto&#13;
con la naturaleza. En la actualidad se ha interpuesto la técnica&#13;
entre ambos, a modo de nuevo substrato mantenedor de&#13;
las condiciones humanas. El hombre cada vez tiene menos&#13;
trato con la naturaleza, porque colectivamente prefiere interponer&#13;
artificios técnicos para el dominio y la manipulación&#13;
de la misma. Quiere ello decir que los condicionamientos&#13;
naturales acaso sean mejor dominados, pero el hombre no&#13;
consigue este dominio sin pagar un alto precio por él, y así&#13;
viene a crearse condicionamientos nuevos de su propia conducta&#13;
humana, emanados del artificio técnico que él mismo&#13;
se ha creado como conveniente al nuevo género de vida. El&#13;
sustentáculo actual de la libertad en el plano material es,&#13;
para muchos, más que la naturaleza, la técnica. A ella se&#13;
vuelve ahora el esfuerzo secular y titánico del hombre por&#13;
dominar la naturaleza, sacudido y espoleado por un alarmante&#13;
temor de verse dominado por sus propios artificios,&#13;
que progresivamente se hacen más rebeldes a su dominio.
Submitted by Administrador Re-UNIR Re-UNIR (reunir@unir.net) on 2019-08-09T07:35:50Z&#13;
No. of bitstreams: 1&#13;
4 Formación y Humanismo Técnico.pdf: 1046568 bytes, checksum: a695709ecf796fd30088d792e1990f4a (MD5); Made available in DSpace on 2019-08-09T07:35:50Z (GMT). No. of bitstreams: 1&#13;
4 Formación y Humanismo Técnico.pdf: 1046568 bytes, checksum: a695709ecf796fd30088d792e1990f4a (MD5)
</description>
<guid isPermaLink="false">https://reunir.unir.net/handle/123456789/8845</guid>
</item>
<item>
<title>Ambiente, raza y nación en el proceso educativo</title>
<link>https://reunir.unir.net/handle/123456789/8844</link>
<description>Ambiente, raza y nación en el proceso educativo
García Hoz, Víctor
Para situar en sus justos términos la influencia educativa del ambiente, conviene recordar alguna de las ideas que sirven para determinar el concepto mismo de educación, especialmente la idea de intencionalidad. Si se considera que la intencionalidad es un elemento constitutivo de la educación, resultará que no toda acción del medio es educativo, sino solamente aquella en la cual se puede descubrir una intención de influir en el hombre. De aquí pudiera inferirse, prematuramente, que la educación sólo se realiza dentro de la escuela o de la familia. El influjo del ambiente quedaría fuera del dominio educativo.&#13;
&#13;
Pero conviene no precipitarse; es verdad que el influjo del ambiente se puede considerar educativo sólo  en la medida en que responde a una intención de influir sobre la, persona humana. Con esta conclusión quedan descartados de la educación la multitud de factores que de un modo inconsciente intervienen en el proceso educativo del hombre. Pero estos factores pueden ser utilizados intencionalmente para influir de un modo u otro en la personalidad humana; y «cuando estos factores son conjugados por una voluntad y dirigidos por una actividad consciente, entonces se convierten en factores educativos».&#13;
Resulta muy difícil la diferenciación entre los factores evolutivos y los factores educativos del ambiente. De una parte, se puede considerar que muchos hechos sociales no responden a una voluntad; mas, por otra, resulta difícil decir que se hallen ajenos en absoluto a cualquier tipo de voluntariedad. Si tomamos como ejemplo la influencia que una película puede ejercer en un joven espectador, podemos pensar que ni el productor ni los actores ni el distribuidor de la película tienen preocupación por la educación de los presuntos espectadores, y, por consiguiente, nos encontramos frente a un fenómeno puramente evolutivo. Pero nada impide considerar que en el hecho de que un joven determinado asista o no asista a la proyección de tal película puede intervenir la voluntad de sus padres o su propio deseo no sólo de divertirse, sino de aprender algo. En este segundo caso, ¿puede descartarse la voluntariedad de un modo absoluto?&#13;
&#13;
Ante la posibilidad que se acaba de apuntar, es decir, la posibilidad de que cualquier elemento del ambiente pueda ser utilizado como estímulo educativo, resulta legítimo que la Pedagogía se ocupe de la influencia de todos los factores del ambiente en la evolución del hombre. Todos ellos son, potencialmente al menos, elementos educativos. Con las explicaciones anteriores queda suficientemente legitimada la inclusión de la educación ambiental en el campo de la Pedagogía.
Submitted by Administrador Re-UNIR Re-UNIR (reunir@unir.net) on 2019-08-09T07:27:18Z
No. of bitstreams: 1
3 Ambiente Raza y Nación en el Porceso.pdf: 870145 bytes, checksum: d0ca682b70ab22b256fb42b8aa3bb0db (MD5); Made available in DSpace on 2019-08-09T07:27:18Z (GMT). No. of bitstreams: 1
3 Ambiente Raza y Nación en el Porceso.pdf: 870145 bytes, checksum: d0ca682b70ab22b256fb42b8aa3bb0db (MD5)
</description>
<guid isPermaLink="false">https://reunir.unir.net/handle/123456789/8844</guid>
</item>
<item>
<title>El aprendiz en los gremios medievales</title>
<link>https://reunir.unir.net/handle/123456789/8843</link>
<description>El aprendiz en los gremios medievales
Galino, María Ángeles
Cuando apoyándonos en la documentación hasta ahora&#13;
estudiada, nos planteamos, sin embargo, el problema de&#13;
reconstruir el proceso educativo por el que las jóvenes promociones&#13;
ascendían a la sociedad adulta en el seno de las&#13;
corporaciones laborales, parece que, al menos, deben tenerse&#13;
en cuenta los siguientes hechos.&#13;
Tanto en los oficios agremiados como en los libres, el&#13;
aprendiz encuadra vitalmente su adolescencia en un orden&#13;
social rigurosamente jerarquizado. El orden ineludible que&#13;
regula el progreso en el oficio elegido. Con sus largos años&#13;
de estancia en las categorías inferiores y las serias pruebas&#13;
de suficiencia que abren el paso a la superior, he ahí la&#13;
primera fuerza educadora que aparece en las corporaciones&#13;
del trabajo. En realidad, los aprendices de cada profesión se&#13;
insertaban en un cuadro social peculiar de caracteres bien&#13;
definidos y distintos a los de los otros oficios e iban poco a&#13;
poco asimilando el ambiente moral e intelectual que completaba&#13;
sus aspiraciones y moldeaba sus pasiones.
Submitted by Administrador Re-UNIR Re-UNIR (reunir@unir.net) on 2019-08-09T07:22:31Z&#13;
No. of bitstreams: 1&#13;
2 El Aprendiz en los Gremios Mediavales.pdf: 1015616 bytes, checksum: b7f448415d41d97a5762bf49d593b4be (MD5); Made available in DSpace on 2019-08-09T07:22:31Z (GMT). No. of bitstreams: 1&#13;
2 El Aprendiz en los Gremios Mediavales.pdf: 1015616 bytes, checksum: b7f448415d41d97a5762bf49d593b4be (MD5)
</description>
<guid isPermaLink="false">https://reunir.unir.net/handle/123456789/8843</guid>
</item>
<item>
<title>El examen, fuente de hipertermia y taquicardia</title>
<link>https://reunir.unir.net/handle/123456789/8842</link>
<description>El examen, fuente de hipertermia y taquicardia
Fernández Huerta, José y Briese, Eduardo
Excúsesenos por esta síntesis expositiva, mas el caso lo requiere.&#13;
Nuestro trabajo, conforme la tónica integradora de la&#13;
ciencia contemporánea, pertenece a tres «viejas áreas del&#13;
saber : Fisiología, Psicología y Didáctica. Mejor que sea así.&#13;
Causal y experimentalmente se inicia por medio de un&#13;
examen instructivo (área didáctica), que produce una experiencia&#13;
emotiva ( área psicológica), con alteraciones corporales&#13;
( área fisiológica).
Submitted by Administrador Re-UNIR Re-UNIR (reunir@unir.net) on 2019-08-09T07:18:19Z
No. of bitstreams: 1
1 El Examen Fuente de Hiperterma.pdf: 1599436 bytes, checksum: 11025985d475a5c7577943046ffa1549 (MD5); Made available in DSpace on 2019-08-09T07:18:19Z (GMT). No. of bitstreams: 1
1 El Examen Fuente de Hiperterma.pdf: 1599436 bytes, checksum: 11025985d475a5c7577943046ffa1549 (MD5)
</description>
<guid isPermaLink="false">https://reunir.unir.net/handle/123456789/8842</guid>
</item>
</channel>
</rss>
